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R:The Guitarist Amplification

Por fin tenemos review del último capítulo de The Big Bang Theory: The Guitarist Amplification. La temporada se acerca a su ecuador y eso se nota en el peso de la trama principal de cada capítulo. En esta ocasión los protagonistas indiscutibles han sido Penny y Leonard, pero también hemos descubierto un dato interesante de la infancia de Sheldon. Si es que un carácter así, debe haberse forjado de alguna manera…

La acción comienza con Sheldon, Leonard y Penny «disfrutando» de un extraño juego de mesa. «Research Lab», o «Laboratorio de Investigación» en español, es un juego ideado por el propio Dr. Cooper. Como si se tratara de un Monopoli científico, cada jugador lanza los dados y en su casilla de destino se puede encontrar o bien con un interesante descubrimiento físico, o bien con una catástrofe nuclear de manual.

Como el eslogan dice: "La física es teórica, pero la diversión es real".

Como el eslogan dice: "La física es teórica, pero la diversión es real".

Sheldon lo pasa en grande con su nuevo invento y se muestra muy contento. Penny y Leonard se aburren bastante con Research Lab, pero para no herir los sentimientos de Shelly siguen jugando con él. Sheldon se encuentra entusiasmado porque el domingo podrán jugar también con Howard y Raj. Esto ya parece demasiado para la paciencia de Leonard, que desesperadamente trata de buscar una excusa para evadir esa partida y por ello le pasa la patata caliente a Penny. Aquí es donde comienza el problema: Penny tiene un motivo de peso para no poder acudir el domingo. Un amigo suyo, músico de profesión, viene ese día a la ciudad y ella se comprometió a ir a recogerle al aeropuerto. Pero además de eso, Penny le ofreció a su amigo quedarse en el sofá de su piso durante unos días.

Aquí empieza la discusión... y Sheldon intenta remediarlo sin éxito.

Aquí empieza la discusión... y Sheldon intenta remediarlo sin éxito.

Tal y como se veía venir, a Leonard le entra un ataque de celos. Comienza a sospechar que ese tipo pudo haber sido un anterior novio de Penny. Se siente inseguro y por ello culpa a Penny de no haberle comentado nada antes. Para ella es sólo un amigo, por eso no le da importancia al asunto y se molesta por la desconfianza de Leonard. En este punto empieza una acalorada discusión en la que ambos van subiendo el tono de voz paulatinamente. Sheldon intenta ignorarlos primero haciendo como que sigue jugando por ellos. Cuando el tema se les va de las manos totalmente, intenta ahogar sus gritos con más ruido: poniendo una licuadora a toda potencia. Finalmente lo consigue y Penny se va del piso.

En ese momento Leonard se siente un poco afligido porque ha tenido la primera riña seria con Penny en lo que llevan de relación. Sheldon, aunque intenta disimularlo, también se siente extrañamente preocupado. Al parecer no aguanta escuchar las discusiones de los demás, le afecta de una forma muy negativa.

Como es lógico, Leonard no puede quitarse esta discusión de la cabeza. Por eso al día siguiente, mientras conduce con Sheldon al lado, comienza a rememorar los motivos de la discusión y sus razones para desconfiar de los amigos (y probablemente exnovios) de Penny. Sheldon trata de derivar la conversación hacia cualquier otro tema, ya que el monólogo de Leonard le hace rememorar la discusión. Al final no aguanta más y le pide a Leonard que pare el coche: prefiere irse a pie antes que escuchar de nuevo toda la bronca.

Volvemos a cambiar de escenario. Leonard, Sheldon, Howard y Raj salen del piso para ir al cine. El estudiado plan de Sheldon se arruina cuando se encuentran con Penny por las escaleras. Sabiendo lo que va a pasar, Sheldon decide adelantarse para no escuchar la segunda parte de la discusión. Leonard y Penny hablan de la bronca que tuvieron la noche anterior y al parecer ninguno está dispuesto a dar su brazo a torcer, motivo por el cual continúan peleados.

Poco después todos nuestros nerds se encuentran en su templo de peregrinación favorito, la tienda de cómics. Como era de esperar, la prudencia de Sheldon les ha traído dos horas antes de que empiece la película. Pero ni siquiera aquí Sheldon puede encontrarse libre de las broncas: de repente, Howard y Raj comienzan a discutir. Se vuelve a plantear como en el capítulo anterior la cómica escena en la que estos dos amigos parecen una pareja de enamorados. Raj culpa a su compañero de haberle dejado colgado en varias ocasiones y de ser un niño mimado mientras que Howard se defiende a gritos de las acusaciones.

Sheldon se acuerda de las discusiones de sus padres, y ahora las interpreta con gran realismo.

Sheldon se acuerda de las discusiones de sus padres, y ahora las interpreta con gran realismo.

Esto ya es demasiado para el propio Sheldon. No puede aguantarlo más e interviene para terminar la discusión. Haciendo uso de su memoria eidética, Shelly comienza a reproducir tal cual fragmentos de las broncas más duras que tuvieron sus padres durante su infancia, y que sin duda le traumatizaron bastante. Después de este repentino arranque de furia, el Dr. Cooper abandona la tienda de cómics en solitario y a toda prisa.

Esta situación es insoportable para Sheldon y por lo tanto decide poner de su parte para solucionar el entuerto. Al día siguiente acude al restaurante donde trabaja Penny como camarera y trata de convencerla de que le pida disculpas a Howard. Como suele ser habitual en las interacciones sociales de Sheldon, al final acaba metiendo la pata y le confiesa a Penny todas las cosas que a Leonard no le gustan de ella (con la mejor de las intenciones pero con un resultado nefasto).

Para Penny está claro cuál es el problema: Leonard no confía lo suficiente en ella.

Para Penny está claro cuál es el problema: Leonard no confía lo suficiente en ella.

La siguiente escena era previsible. Penny llega al piso de Leonard muy enfadada por lo que se acaba de enterar. Si las cosas estaban regular antes, esto sólo viene a agravarlo todo. La discusión vuelve a derivar al problema inicial y antes de que se Leonard y Penny se den cuenta, Sheldon ya se ha ido de casa para no escucharles. Sabiendo lo mal que Shelly se maneja en el mundo exterior deciden ir a buscarle aunque tengan que seguir la riña por el camino.

Sheldon busca algo de consuelo en sus otros amigos, pero en todos los sitios se encuentra con el mismo panorama. Raj discute con sus padres, que por enésima vez están empeñados en organizarle una boda de conveniencia con una mujer a la que ni siquiera conoce. Y Howard… Bueno, qué decir de Howard y su madre, esto sí que es un caso perdido.

Al final Leonard y Penny se guían por su intuición y aciertan de pleno: Sheldon se encuentra en la tienda de cómics, donde se ha construído un pequeño «nido» de novelas gráficas y juguetes para evadirse de la dura realidad que le rodea. Aquí sucede un detalle interesante: Stuart, el dependiente de la tienda de cómics que tuvo una cita con Penny (¿soy el único al que este personaje le parece realmente entrañable?), pregunta a Penny con interés cómo está de ánimo. Sabe que la relación entre Penny y Leonard pasa por un mal momento, y cuando ella ya no le escucha, nos confiesa que la quiere. Atentos a esto porque porque en el futuro es posible que otro nerd le quiera quitar la novia Leonard.

No importa lo que pase entre nosotros, siempre te querremos.

No importa lo que pase entre nosotros, siempre te querremos.

Mientras tanto Sheldon permanece en su particular dimensión. Penny y Leonard intentan razonar con él para que vuelva a casa, pero Sheldon recuerda las terribles peleas de sus padres y rehúsa salir de la tienda de cómics. Al final Penny encuentra la clave para convencerle. Shelly se está comportando como el niño que es, y por eso ella adopta el papel de una madre cariñosa. Un poco a regañadientes, consigue que Leonard (que en este caso actúa como lo haría un padre) le compre a Sheldon un robot de juguete y un cómic, con lo cual Shelly ya se va mucho más contento.

Bueno, hemos tenido un final feliz a pesar de todo.

Bueno, hemos tenido un final feliz a pesar de todo.

Al final, y en gran parte gracias a las acciones infantiles de Sheldon, Penny cede y hace que su amigo Justin el músico no duerma en su piso, sino en el sofá del piso de Leonard. Parece que el problema entre Leonard y Penny se ha resuelto, ya que vuelven a dormir juntos y se les ve muy acaramelados. Sin embaro Sheldon tiene que compartir su querido sofá con un andrajoso rockero. En ese momento se da cuenta de que podía haber pedido mucho más que un cómic y un robot por dejar atrás su berrinche.

Este capítulo ha sido uno de los que más trama ha tenido en lo que va de temporada. La relación de Penny y Leonard ha superado su primer gran escollo y además se ha desvelado una pieza importantísima de la vida de Sheldon: su traumática infancia por las discusiones de sus padres, algo que sin duda tiene que haber afectado de forma decisiva a su forma de ser. También ostenta el curioso título de ser el capítulo en el que más se ha gritado (certificado ante notario), y eso que Howard y su madre aparecen poco.

Lo mejor del capítulo:

-El juego de ciencia de Sheldon… Le auguramos un gran éxito.

-Descubrir que Sheldon puede sentir empatía por otras personas. Podría ser el descubrimiento del siglo.

-Stuart está enamorado de Penny, y eso que el día que salió con ella no parecía muy colgado. A este pobre chico le queda mucho que sufrir.

-La extraña familia que forman Sheldon, Penny y Leonard. Son tan, tan, tan adorables…

Podrías haber pedido mucho más, Sheldon, mucho más...

Podrías haber pedido mucho más, Sheldon, mucho más...

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