En Portada Sheldon

El síndrome de Asperger

Pocas cosas interfieren en la mente de Sheldon cuando está poniendo a prueba la comodidad de su asiento.

Pocas cosas interfieren en la mente de Sheldon cuando está poniendo a prueba la comodidad de su asiento.

Suele decirse que los genios tienen un carácter peculiar. El doctor Sheldon Cooper, uno de los físicos más brillantes y prometedores del mundo de la ciencia, es perfecto para confirmar esta regla.

A pesar de ser un científico fuera de serie, tiene una asignatura pendiente desde hace tiempo: las relaciones sociales. Es difícil que cualquier cosa que ocurra más allá de las leyes de la física, de la lógica o del universo de ciencia-ficción de Star Trek llame su atención. Por norma general, los quehaceres cotidianos de otras personas no le interesan en absoluto, e incluso le molestan porque le distraen de sus pensamientos más elevados.

Lo que muchos no sabrán es que el comportamiento de Sheldon es fruto de un trastorno autístico poco conocido pero más común de lo que parece. El doctor Cooper padece el síndrome de Asperger, llamado así en honor al psiquiatra y pediatra austríaco Hans Asperger. Aquel que sufre este síndrome tiene una capacidad empática muy limitada, es decir, no es capaz de entender los sentimientos de los demás. La comunicación gestual es difícil de descifrar para estas personas y el contacto visual les abruma porque les cuesta comprender lo que se transmite con la mirada. Al tener esta carencia de habilidades sociales, los pacientes con síndrome de Asperger suelen aplicar la lógica pura y dura para resolver los conflictos fruto de su interacción con los demás. Por eso cuando Sheldon no entiende un sarcasmo (lo cual es bastante habitual) responde de forma lógica a lo que su interlocutor dijo de forma textual, es decir, obvia las connotaciones del tono de voz y los gestos de la persona con la que habla. Como creo que en este punto mi explicación está resultando un poco farragosa, aquí va un claro ejemplo extraído del último capítulo:

Sheldon: -¿Recuerdas la propuesta que envié a la fundación nacional para detectar monopolos de movimiento lento en el Polo Norte magnético?

Leonard: -No pasa ni un día sin que piense en ello…

Sheldon: -Aww, qué bien…Bueno, hay una vacante (…)

Aunque Leonard manifiesta su indiferencia con un notable sarcasmo, Sheldon entiende sólo el significado textual de sus palabras y continúa la conversación partiendo de este supuesto.

Se puede decir que el síndrome de Asperger tiene algo positivo. Al igual que otros trastornos autísticos, aquel que lo padece suele presentar una gran capacidad de concentración que focaliza sobre algún tema en concreto. Esto hace que muchos pacientes con este síndrome se conviertan en verdaderos maestros de las materias que dominan. Cuando esta capacidad de concentración se une a un coeficiente intelectual muy alto, da lugar a genios de la talla de Sheldon. Los seguidores de TBBT conocerán que Sheldon manifiesta una auténtica pasión por los trenes. Curiosamente, muchos pacientes del síndrome de Asperger sienten fascinación por los medios de transporte, ya que son campos de conocimiento muy fundamentados en leyes físicas y mecánicas.

Las personas que sufren este síndrome tienen que soportar en muchas ocasiones la incomprensión de la sociedad. Los casos más graves son aquellos que no se diagnostican cuando la persona lo padece en su infancia, lo cual puede llevar al niño a la frustración y el fracaso escolar. Las relaciones de pareja, por la falta de empatía comentada anteriormente, también suponen un grave problema para estas personas. Desde TBBB esperamos con gran ilusión el momento en el que los guionistas de la serie se atrevan a buscarle un alma gemela de Sheldon, una tarea que sin duda será harto difícil…

Fuente: Wikipedia

BigBangBlogTV visita360